Córdoba

Arroyito

Sus comienzos se remontan a un pequeño arroyo que dio nombre al paraje, que con más de dos siglos de historia, creció desde 1778 al compás del ferrocarril y la industria del azúcar y de las golosinas. Su identidad se revive cada febrero, con la Fiesta Nacional de la Dulce Ciudad y en noviembre con su Día del Origen.

Arroyito
Arroyito web

Arroyito es una ciudad y municipio ubicado en el departamento San Justo, en la provincia de Córdoba, Argentina. Se extiende a ambos lados de la Ruta Nacional 19, a 115 km al este de la capital provincial y a 95 km al oeste de San Francisco. Limita al norte con La Tordilla, al sur con Sacanta, al este con El Fuertecito, y al oeste con La Curva. Es conocida también como la «Dulce Ciudad del País».

Provincia: Córdoba 
Departamento: San Justo
Fundación: 23/11/1978
Población: 28.161 habitantes (2022)

El origen de Arroyito es incierto, ya que no fue fundada con la intención de convertirse en una ciudad, y de hecho, no tiene un acta de fundación. El primer censo de población realizado en 1778 reveló una comunidad compuesta por aborígenes, criollos, esclavos e inmigrantes.

Su nombre proviene de un arroyo que ingresaba desde el sur. Este arroyo, que ya no existe, atravesaba una depresión conocida como la Laguna de Don Gerónimo Lario, pasaba al oeste de la Capilla Histórica y desembocaba en el río Xanaes. Su origen se encontraba en las vertientes y lluvias de las zonas sureñas de Arroyo de Álvarez y Los Manantiales, al sudeste de Villa del Tránsito. En sus primeros registros, este asentamiento se conocía como "El Arroyito" o "Paraje del Arroyito", y con el tiempo se dejó de usar el artículo "el" antes del nombre.

Según investigaciones sobre las culturas precolombinas, los primeros habitantes de la región fueron los Sanavirones, quienes la denominaban Inisacate o Intisacate. Esta zona era propensa a inundaciones debido al desborde del río Xanaes durante las épocas de primavera y verano.

Aunque Arroyito no tiene un acta o carta fundacional, el primer documento oficial que lo menciona es un empadronamiento realizado el 23 de noviembre de 1778 por José Domingo Mercado, en nombre del virrey Juan José de Vértiz y Salcedo, que registró un total de 220 habitantes y 34 viviendas en lo que entonces era una pequeña aldea conocida como Villa Arroyito. Poco tiempo después, el soldado español José Ignacio Urquía erigió un templo en honor a la Virgen de la Merced en este asentamiento.

A fines de 1885, el gobernador de Córdoba Gregorio Gavier firmó un contrato con el británico Santiago Temple para la construcción de un ferrocarril que conectara la ciudad de Córdoba con el naciente San Francisco. La obra se culminó en 1888, y en octubre de ese año pasó por Arroyito la primera locomotora. Esta línea ferroviaria no solo propició el surgimiento de las primeras industrias y la llegada del correo postal, sino que también obligó a los habitantes de Villa Arroyito a mudarse cerca de la nueva estación, creando así la zona conocida como Estación Arroyito. Con el tiempo, ambos asentamientos se unieron, y el antiguo cementerio local quedó en medio de ellos hasta que fue trasladado a su ubicación actual.

En sus primeros años, la principal actividad económica de Arroyito fue la explotación forestal, debido a los abundantes bosques de algarrobos y espinillos, que se utilizaban para producir madera y leña. Dos inmigrantes italianos de la región de Toscana, Rafael Bianchi y Baltasar Dalle Mura, instalaron los mayores aserraderos de la época. La demanda de madera era tan alta que incluso el ferrocarril tenía un desvío hacia el aserradero de Dalle Mura, que proveía adoquines de madera para la construcción de calles.

A medida que los bosques eran talados, los campos quedaban aptos para la agricultura. Esto dio lugar a la creación de una colonia agrícola y ganadera que impulsó la economía local. Sin embargo, la crisis de 1929 afectó gravemente la materia prima de los aserraderos, lo que llevó a su cierre y provocó una disminución de la actividad económica y una emigración de los habitantes.

A mediados de la década de 1950, un grupo de jóvenes emprendedores liderados por Fulvio Salvador Pagani decidió fundar una fábrica de caramelos. El 5 de julio de 1951, inauguraron la primera planta de golosinas en un galpón cedido por Marcelino Bernardi. Así nació Arcor, una empresa que marcó el renacer de Arroyito. La necesidad de mano de obra impulsó un crecimiento notable de la población.

Poco después, en 1962, Elvio Eladio Riba, junto a su hermano Héctor Evaristo y su cuñado Lino Mateo Farchetto, con el apoyo de su padre Evaristo Domingo, fundaron Dulcor, una empresa familiar dedicada a la producción de dulces y mermeladas.

En 1979, se concretó el proyecto de Milar, una joint venture entre Laboratorios Milles y Arcor, dedicada a la producción de catalizadores enzimáticos. Milar fue comprada por Genencor en 1996, adquirida por Danisco en 2005, y actualmente es propiedad de DuPont desde 2011.

En 1995, surgió la industria Promar SH, especializada en productos plásticos y servicios de matricería.

Una de las principales celebraciones de Arroyito es la fiesta en honor a Nuestra Señora de la Merced, su santa patrona, que se celebra el 24 de septiembre. La festividad incluye una novena, una misa central en la explanada de la iglesia y una procesión con desfiles gauchos, números artísticos y puestos gastronómicos y de artesanías.

Además de la fiesta patronal, se celebran otras festividades religiosas de menor concurrencia, como las de San José Gabriel Brochero (16 de marzo), San José Obrero (1 de mayo) y San Cayetano (7 de agosto).

Desde 2014, Arroyito también celebra la Fiesta Nacional de la Dulce Ciudad en noviembre, como sucesora de la antigua Semana de Arroyito.

Su cooperativa

Cooperativa de Electricidad y Servicios Públicos de Arroyito Limitada

En el año 1953, Arroyito era aún una pequeña aldea, con poco más de doscientos usuarios de energía eléctrica, un recurso del que pocos disfrutaban. En este contexto, surge una iniciativa que cambiaría el destino de esta comunidad: la idea de crear una cooperativa que brindara el servicio de energía eléctrica. Fue Don Fulvio Salvador Pagani, un hombre que ya había dejado su huella en la región con la instalación de la empresa Arcor en 1951, quien, junto a un grupo de vecinos, decidió emprender las gestiones necesarias para la fundación de la Cooperativa de Energía Eléctrica Arroyito Ltda.

Cooperativa de Electricidad y Servicios Públicos de Arroyito Limitada
Cooperativa de Electricidad y Servicios Públicos de Arroyito Limitada

La visión de estos pioneros no era solo proveer energía eléctrica, sino contribuir al crecimiento y desarrollo de Arroyito. La cooperativa nacía con el firme propósito de mejorar la calidad de vida de los habitantes, marcando el comienzo de una nueva etapa para la localidad.

El 18 de diciembre de 1953, la Cooperativa obtuvo la personería jurídica, convirtiéndose en un organismo formal que tendría un impacto profundo en la vida local. A partir de ese momento, la cooperativa fue un pilar sobre el que se apoyó el crecimiento de Arroyito. El 1 de marzo de 1956, comenzó a prestar el servicio de energía eléctrica, que anteriormente estaba a cargo de una empresa privada, un paso fundamental para el progreso de la comunidad.

A lo largo de los años, la cooperativa fue expandiendo su rol en la ciudad. En 1970, comenzó a ejecutar diversas obras públicas que transformaron Arroyito: pavimento, agua corriente, alumbrado público y desagües pluviales fueron algunas de las mejoras implementadas para hacer frente a las necesidades crecientes de la población.

Con el tiempo, la cooperativa amplió su horizonte, y en 1976, tras la redacción del Acta N° 28, se constituyó formalmente como la Cooperativa de Electricidad y Servicios Públicos Arroyito Ltda., con el objetivo de seguir ofreciendo no solo energía eléctrica, sino también otros servicios públicos esenciales.

En la década de 1980, la cooperativa continuó con su visión expansiva, sumando nuevos servicios. En 1988, dio inicio a las obras para proveer a la población de televisión por cable, un servicio gestionado a través de TE.CA.S.A. (Televisora Comunal Arroyito S.A.). Un año más tarde, en 1989, finalizó la construcción de un nuevo edificio para la escuela "Dr. Dalmacio Vélez Sarsfield", un proyecto que también estuvo acompañado por la incorporación del servicio de ambulancia de emergencias médicas para todos los asociados.

El compromiso con la salud y el bienestar social fue una constante en la historia de la cooperativa. En 1991, se creó el Banco Solidario de Sangre, una iniciativa que sigue siendo fundamental para la comunidad. En 1993, la cooperativa firmó un contrato de concesión con la Municipalidad de Arroyito, lo que permitió comenzar las obras de la red de gas natural, inaugurada un año después, ampliando la gama de servicios disponibles para los arroyitenses.

Durante la década de 1990 y principios de 2000, la cooperativa continuó desarrollando proyectos que fueron clave para el bienestar de la población. En 1996, se construyeron el edificio de la Asociación Mutual Arroyito (AMA) y las instalaciones de Canal 3, lo que fortaleció la infraestructura de comunicación en la ciudad. En 1999, se incorporaron servicios de sepelios y banco de elementos ortopédicos, atendiendo diversas necesidades de los asociados.

A inicios de 2000, la cooperativa asumió proyectos de gran envergadura. En 2000, comenzó la construcción de un nuevo edificio para el hospital municipal "Dr. Carlos Julio Rodríguez", que se inauguró en 2002, mejorando así la atención sanitaria en la localidad. En 2001, en colaboración con la municipalidad y la empresa ARCOR, la cooperativa participó en la construcción del nuevo edificio policial, un paso más en el fortalecimiento de la infraestructura local.

La modernización de Arroyito siguió avanzando. En 2003, se inauguró la nueva sede administrativa de la cooperativa, ubicada en la calle Belgrano, lo que permitió una mejor atención a los asociados. Además, con una mirada futurista, en 2006 la cooperativa introdujo el servicio de Internet, conectando a Arroyito con el mundo digital. Un año después, en 2007, comenzó la gran obra de Cloacas, una inversión clave para mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. En 2009, la cooperativa sumó un nuevo servicio, la telefonía a través de Cescom, consolidando su rol integral en el desarrollo de la ciudad.

Actualmente,  la cooperativa brinda los servicios de Energía Eléctrica, Telefonía Corporativa, Gas Natural, Telecomunicaciones, Servicios Sociales, Redes Cloacales, Obras Públicas, y también tiene un canal local.
 

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