Elena es una localidad ubicada en el departamento Río Cuarto, provincia de Córdoba, Argentina. Se sitúa sobre la Ruta Nacional 36, a 146 km de la ciudad capital de Córdoba.
Provincia: Córdoba
Departamento: Río Cuarto
Fundación: 19/10/1912
Población: 3.387 habitantes (INDEC, 2022)
La fundación de Elena se remonta al 19 de octubre de 1912. La producción agrícola incide notablemente en la economía local, representando alrededor del 95% del Producto Bruto Interno (PBI) de la comunidad.
La historia de la población de Elena se remonta a finales del siglo XIX, cuando comenzaron a instalarse los primeros establecimientos rurales, dedicados principalmente a la cría de ganado ovino, bovino y caballar. Pocos años después, numerosas familias, en su mayoría inmigrantes italianos, llegaron a la zona atraídas por la calidad de sus pasturas, sus aguas y un clima apacible, así como por una red de caminos que, aunque precaria, les permitía conectar con otras regiones de la provincia. Los primeros colonos debieron atravesar vastos territorios casi despoblados, utilizando rústicos medios de transporte.
En este contexto, criollos y “gringos” comenzaron a formar una nueva comunidad que, curiosamente, había sido conocida por dos nombres: “Pueblo Oviedo”, al norte, y “Pueblo María”, al sur. Esta doble designación hacía referencia a las familias que fueron los primeros propietarios de estas tierras: Pedro Oviedo y María Buteler de la Torre.
En 1912, la empresa Ferrocarril Central Argentino instaló una estación férrea en la localidad, que fue bautizada como Elena, en homenaje a Elena Doncel, esposa de uno de los gestores de la obra, el señor Alejandro Gigena. Con el tiempo, el pueblo adoptó el nombre de su estación ferroviaria, y "Elena" se consolidó como la denominación oficial de la localidad.
Su diseño urbano característico presenta una disposición en damero centrada en la plaza principal, la cual está flanqueada por la iglesia y el colegio secundario. En las inmediaciones de la plaza, en un radio de pocas cuadras, se localizan los principales comercios. Las zonas residenciales y los planes de vivienda suelen encontrarse en la periferia del centro urbano, mientras que el edificio municipal destaca junto al boulevard. A lo largo de la ruta que rodea la localidad, es común encontrar una variedad de "comercios al paso" que ofrecen productos como ropa, macetas, maní, pan casero y hamacas paraguayas.
Por su parte, la economía urbana se centra en los recursos generados por cerca de 130 comercios e industrias. Sin embargo, en los últimos años, este sector ha experimentado una significativa reducción. Actualmente, operan en la localidad una fábrica de mosaicos y mesadas, un establecimiento minero, una curtiembre, un aserradero, una fábrica de aberturas metálicas y algunos talleres metalúrgicos menores.
Su cooperativa
La Cooperativa Luz y Fuerza Elena Limitada con un legado significativo en su desarrollo, fue fundada el 13 de septiembre de 1947, en un contexto que marcó un hito en la evolución de la localidad.

Hasta esa fecha, el suministro eléctrico era precario, gestionado por un operador privado que solo ofrecía servicio durante seis horas al día. Con el tiempo, tanto los dueños como el motor del generador envejecieron, dejando a Elena sin electricidad en numerosas ocasiones. Ante esta problemática, un grupo de vecinos se unió para estudiar la situación y decidió formar una cooperativa que les permitiera autoabastecerse de energía.
Con más necesidad que experiencia, pero con una determinación inquebrantable, estos pioneros recaudaron fondos entre los vecinos y adquirieron un motor que garantizara el funcionamiento del generador. Poco tiempo después, se realizó la compra de un nuevo motor y generador, lo que les permitió extender el servicio de seis de la mañana a doce de la noche. Esta mejora trajo un alivio significativo, permitiendo mantener un suministro eléctrico constante y realizar mantenimientos sin interrumpir el servicio.
Casi de manera simultánea, el Consejo de Administración comenzó las gestiones necesarias para incorporar el servicio de corriente alternada. Esto requería la construcción de una línea de transporte de 13,2 kVA desde Cascada (Embalse de Río Tercero - Elena), lo cual se concretó a mediados de la década de 1960.
Una vez que esta obra estuvo en funcionamiento, surgieron nuevos emprendimientos: fábricas, talleres y actividades mineras comenzaron a desarrollarse, creando una demanda constante de energía. El Consejo de Administración, lejos de desalentarse, puso en marcha un segundo plan de suministro. Gracias a un convenio con la empresa provincial de energía, cinco localidades —Los Cóndores, Berrotarán, Elena, Alcira Gigena y Coronel Baigorria— lograron un servicio conjunto mediante una línea de 33 kVA. Desde 2015, este servicio se potenció con una estación transformadora de 132/33 kVA.
Volviendo a Elena, los asociados, al observar la calidad del servicio eléctrico y el compromiso del Consejo de Administración, que se ha renovado a lo largo del tiempo, comenzaron a ver a la cooperativa como un motor de crecimiento.
A partir de los años 70, el sector agropecuario, clave en la economía regional, demandó el suministro de energía. Así, desde el subsistema eléctrico rural, se brindó servicio a localidades serranas como Río de Los Sauces, Alpa Corral, Las Albahacas y Villa El Chacay, con más de 700 km de líneas eléctricas y más de 2.000 asociados en la actualidad.
A medida que las necesidades de los asociados crecían, la cooperativa se posicionó de manera óptima, ofreciendo una amplia gama de servicios. Con 76 años de historia, y en un constante proceso de mejora, la Cooperativa de Elena se ha consolidado en el sistema cooperativo de servicios, con resultados evidentes y la aceptación de sus miembros. Esta trayectoria se ha forjado a través de fe y trabajo, y la mirada está puesta en un futuro lleno de posibilidades.





