María Ignacia o Vela es una localidad del partido de Tandil, en la provincia de Buenos Aires, Argentina, situada a 50 km de la cabecera del municipio. Es la segunda mayor aglomeración urbana del partido, después de la ciudad de Tandil y por delante de Gardey.
Provincia: Buenos Aires
Departamento: Tandil
Fundación: 09/10/1885
Población: 1.927 habitantes (2022)
La población se originó con la extensión del ferrocarril Sud hacia Bahía Blanca, que pasaba por Tandil. En 1885, Felipe y Pedro Vela donaron terrenos para la construcción de la estación de ferrocarril, dando lugar a la creación de la Estación Vela.
El conflicto sobre el nombre del pueblo surge porque la estación se llamó Vela en honor a los donantes de las tierras, mientras que el pueblo que fue creciendo posteriormente adoptó el nombre de María Ignacia, en homenaje a la madre de Vicente Casares, quien loteó y donó terrenos adyacentes a los de los hermanos Vela. Para evitar disputas entre los partidarios de ambos nombres, a la localidad se le suele denominar María Ignacia - Vela.
La principal actividad económica de la región es la agricultura, aunque en épocas anteriores funcionaron las canteras Troncoso-Varela. Con el tiempo, la localidad ha contado con una escuela pública, un hospital, capillas, una oficina de correo, un juzgado de paz, almacenes de ramos generales, herrerías y diversos comercios.
En la zona urbana se encuentran dos museos: el Archivo y Museo Histórico y de Ciencias Naturales Dr. Aurelio de Lusarreta que guarda mas de 1000 piezas que reconstruyen la historia del pueblo y el Museo de Maquinarias agrícolas Prof. Eduardo Ferrer.
La localidad de María Ignacia (Vela) fue el escenario y fuente de inspiración para algunas de obras del escritor Osvaldo Soriano. El autor, utilizaba este lugar y sus habitantes para desarrollar personajes e historias, lo que generó un interés especial en los admiradores del escritor por descubrir el pueblo. Entre sus novelas ambientadas en la zona se encuentran "No habrá más penas ni olvido", "Cuarteles de invierno" y "Una sombra ya pronto serás". Debido a su uso de la localidad en sus novelas, muchos seguidores de Soriano visitan María Ignacia para conocer los lugares que inspiraron sus historias, como el antiguo Bar Tito, donde el autor se sentaba a observar a los parroquianos.
Para aquellos que buscan un lugar para el descanso y el esparcimiento al aire libre esta localidad cuenta con un balneario, la única y exclusiva propuesta natural para visitar no solo durante el verano sino a lo largo de todo el año.
Su cooperativa
La localidad cuenta con la Cooperativa de Provisión de Agua Potable y Otros Servicios Públicos de María Ignacia.





