Buenos Aires

Antonio Carboni

En este pequeño poblado del partido de Lobos la vida rural marcada por los tambos y la producción lechera convive con un valioso patrimonio arquitectónico local: la iglesia La Sagrada Familia, admirado por sus residentes y visitantes.

Antonio Carboni.
Antonio Carboni. Antonio Carboni.

Antonio Carboni es una localidad rural del partido de Lobos, situada a 30 km de la ciudad de Lobos, en la provincia de Buenos Aires, Argentina.

Provincia: Buenos Aires
Departamento: Lobos
Fundación: 10/10/1896
Población: 295 habitantes (INDEC, 2010)

El 14 de octubre de 1896, mediante un decreto de la Provincia de Buenos Aires, se aprobó la designación propuesta por la Empresa del Ferrocarril del Sud para habilitar una estación después de Empalme Lobos, en la línea Lobos - 25 de Mayo.

El señor Antonio Carboni, hacendado de la zona, donó los terrenos necesarios, lo que llevó a que la estación llevara su nombre. Frente a ella, se comenzaron a construir diversos edificios destinados a ofrecer servicios a los tamberos y sus familias que trabajaban en el campo.

La Estancia Santa Rita abarcaba 13.163 hectáreas y, para 1898, casi toda su extensión estaba dedicada a la producción lechera. Fue la primera en arrendarse a una compañía lechera, alcanzando la notable distinción de contar con dos estaciones de ferrocarril, ya que en ese mismo año se inauguró la estación Elvira.

El primer trazado de la localidad se estableció en 1916, dividiendo parcelas ya construidas. En el plano de división se incluían la iglesia, donada por la familia Blaquier y construida según los planos del arquitecto Alejandro Bustillo; también aparecían un almacén de ramos generales, el correo y una panadería.

El pueblo fue creciendo a través de sucesivos parcelamientos y quedó dividido en dos por la vía del ferrocarril. Se localiza en A. Carboni, a 130 km de la ciudad de Buenos Aires y a 30 km de Lobos. Hasta 2012, se podía acceder en tren desde la Estación Constitución (ramal Bolívar), con un trayecto de aproximadamente dos horas. En auto, el acceso se realiza desde Buenos Aires a través de la Au 1, Autopista Ricchieri, luego tomando la nueva autopista Ezeiza-Cañuelas, pasando por la rotonda de Cañuelas.

El terreno donde se asienta el pueblo formaba parte de la Estancia “La Concepción”, propiedad de Don Juan José Blaquier. Al establecerse la localidad en sus cercanías, surgió la idea de construir un templo para atender las necesidades religiosas de los habitantes de la zona rural.

En 1923, tras una misión realizada en la región por los jesuitas, se colocó la piedra fundamental de la futura capilla. La familia Blaquier financió la construcción, aportando tanto el dinero como los materiales, y gestionó la colaboración del arquitecto Don Alejandro Bustillo, reconocido como uno de los más prestigiosos del país y amigo cercano de la familia. Bustillo residió con los Blaquier hasta la finalización de la obra, que se completó en 1928, una fecha que se documenta en una medalla conmemorativa que se conserva con esmero.

El arquitecto Bustillo diseñó la capilla en un estilo romántico perfecto, inspirándose en los detalles de una capilla en Italia que se encontraba en estado de ruina. De esta capilla, se trajeron los frescos originales de la Escuela de Fra Angelico, que representan el nacimiento de Jesús, su presentación en el templo, su crucifixión y su resurrección. Estos cuatro frescos, en grandes bastidores, fueron transportados en barco para ser instalados en la nueva capilla, que es casi idéntica a la original, salvo por el trampantojo de las paredes interiores, construidas con ladrillos y pintadas para parecer sillares. También se importaron de Italia el vía crucis y la imagen del Sagrado Corazón, que se encuentra en el atrio. La familia Blaquier adquirió, durante un viaje a París, la máquina del reloj que actualmente adorna la torre de la capilla; un modelo de la marca Chateau Frères, único en su tipo en toda América, que estuvo fuera de funcionamiento hasta su reparación en 2016.

En 1963, la capilla fue elevada a la categoría de parroquia, tomando como patrona a La Sagrada Familia. La familia Blaquier donó el terreno donde se erige la capilla, junto con la casa parroquial y los jardines adyacentes, formalizando esta donación en una escritura de transferencia de dominio el 26 de junio de 1999.

Su cooperativa

Cooperativa de Electricidad, Consumo Crédito y Servicios Públicos de Antonio Carboni Limitada

En 1957, el Obispo de Mercedes designó al Pbro. Pedro José Bay para establecerse en la capilla "La Sagrada Familia", encargándose de las comunidades de Antonio Carboni, Elvira, Salvador María, y varias estancias rurales. Al llegar, el sacerdote se dio cuenta de una de las principales carencias de la región: la falta de energía eléctrica. Para abordar esta necesidad, comenzó a organizar reuniones semanales con la intención de fundar una cooperativa eléctrica.

El proyecto fue iniciado por Salvador María, y la primera comisión se formó el 26 de julio de 1956. Con el tiempo, el 21 de marzo de 1964, se constituyó formalmente la Cooperativa Eléctrica de Antonio Carboni (CEAC), que luego obtuvo personería jurídica. El 31 de marzo de 1967, la Cooperativa de Salvador María se incorporó a la CEAC, consolidando un crecimiento constante en la infraestructura del sector eléctrico y mejorando así los servicios para la comunidad.

A lo largo de los años, la comisión ha continuado identificando y abordando diversas necesidades de los habitantes, introduciendo servicios como TV inalámbrica en la frecuencia UHF, lo que ha permitido una amplia cobertura, especialmente en áreas rurales y pobladas.

En 1998, la CEAC, en respuesta a la necesidad de asfalto en la localidad de Salvador María, inició un proyecto a través del Plan UJE (Municipio-Provincia y Nación). Esto llevó a la creación de una planta hormigonera, un paso que buscaba generar empleo local. Bajo la dirección del ingeniero Tyrlik, se llevó a cabo un estudio de viabilidad en Empalme Lobos, resultando en la apertura de una planta propia en Presidente Perón y Circunvalación. Con la adquisición de maquinaria como un camión, una pala retroexcavadora y una motoniveladora, la cooperativa avanzó en este ambicioso proyecto. En 1999, se realizaron obras de asfalto en Empalme Lobos y Cañuelas, seguidas por la construcción de cordones cuneta en Antonio Carboni. Desde 2004, la planta ha estado ofreciendo servicios al público, consolidándose con una infraestructura sólida y personal capacitado, garantizando un servicio de calidad en Lobos y la zona.

El avance tecnológico ha presentado nuevos desafíos y oportunidades para los usuarios en el ámbito de la televisión. En este contexto, la CEAC ha implementado el despliegue de fibra óptica, estableciendo una red que conecta más de 100 km y llega a diversas localidades de la región. Esto ha permitido la introducción de FTTH (Fibra Óptica al Hogar), ofreciendo un servicio actual de TV básica con más de 70 señales, 30 en alta definición, y TV portátil con toda la grilla en HD, además de más de 1000 contenidos de cine bajo demanda.

Con el crecimiento de las telecomunicaciones, la CEAC ha incorporado servicios de internet inalámbrico, logrando una amplia cobertura. Gracias a la red de FTTH, ahora ofrece también servicios de banda ancha, beneficiando no solo a los hogares, sino también a pequeñas y medianas empresas que requieren conexiones dedicadas. En la actualidad, la cooperativa brinda servicios de TV e internet de manera conjunta, asegurando a sus asociados y usuarios un servicio rápido, eficiente y confiable que responde a sus necesidades y a la demanda del mercado.

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