Córdoba

General Cabrera, plenitud de horizonte abierto

En medio de un paisaje de llanura pampeana, la ciudad trazó su camino fecundo que tiene al maní como principal fuente de prosperidad, desde aquel 30 de junio en que un tren trajo el acta de fundación. La acción de la cooperativa COPESP, creada en 1957, ha sido clave en el desarrollo de distintos servicios para mejorar la vida de los vecinos.

General Cabrera
General Cabrera web

Fue un tren a vapor el que llegó a la estación General Cabrera el 30 de junio de 1893 con el acta de fundación del nuevo pueblo, entonces ya un pequeño caserío, según lo dispuesto por el gobernador Manuel Pizarro. Venía desde otra estación, a sólo un poco más de 10 kilómetros de distancia, donde autoridades y vecinos venían de firmar otra acta similar destinada a crear General Deheza.

El nombre de la localidad estaba dedicado a Jerónimo Luis de Cabrera, el español fundador de la ciudad de Córdoba. Así, uno de los sectores productivos más fecundos de la provincia mediterránea asumió nombres y apellidos que marcarían el camino de una sólida economía regional. 

El departamento Juárez Celman, que había sido creado en 1888, y que antes era parte del departamento Río Cuarto, sería el continente político geográfico, y parte de la región que se convirtió en una zona agrícola que produce más del 90 por ciento del maní de todo el país.

General Cabrera es una ciudad de unos 15 mil habitantes (14.473 según el censo de 2022), ubicada sobre la ruta la Ruta Nacional 158, que la vincula con Villa María y Río Cuarto, y la Ruta Provincial E-90, que la conecta con Alcira Gigena. Dista 170 kilómetros de la capital provincial y su paisaje es la llanura pampeana, es decir, con un horizonte abierto hacia todos los puntos cardinales.

El campo que la rodea es la fuente de la economía a partir de la agricultura y ganadería. Soja, maíz, trigo, girasol y sobre todo maní, son los principales cultivos. Desde esa capacidad productiva, se han establecido y desarrollado plantas maniseras conocidas, como Cotagro y Prodeman, que exportan a más de 40 países en el mundo.

El maní ya es parte de la identidad de Cabrera, no sólo desde el punto de vista productivo, sino también de actividades sociales y recreativas que forman parte del calendario de eventos como el Festival Sabores del maní, que se celebra desde 2014 en el mes de octubre. La reunión festiva tiene, además de espectáculos artísticos y actividades para la familia, una serie de propuestas relacionadas al maní, y que incluyen clases abiertas de chefs, concursos de cocina, stands con productos, feria de comidas, y actividades para la familia.

Entre otros atractivos, además de la posibilidad de realizar safaris fotográficos y caminatas, la ciudad es uno de los puntos turísticos de la región denominada “Fortines, lagos y lagunas”. Los fortines recuerdan que allí estaba una línea de frontera que se topó con la resistencia de los ranqueles y sus temibles malones.

Fue en noviembre de 1957 que un grupo de vecinos dio un paso trascendente para el desarrollo de la vida de la comunidad, con la creación de la Cooperativa de Provisión de Electricidad y Servicios Públicos General Cabrera Limitada (COPESP).

Los primeros esfuerzos estuvieron destinados a llevar la energía eléctrica al casco urbano y los alrededores rurales, pero en el camino COPESP une incursionando en actividades como la comercialización de gas natural, en los años '90, que derivó luego en la conformación de la empresa de construcciones de la Cooperativa en el rubro gas natural y cloacas. 

Luego llegaron otras iniciativas singulares como el primer servicio de emergencias médicas de la ciudad (hoy ya no pertenece a la Cooperativa), así como integra junto a Cotagro y Cleanergy Renovables, la empresa 3C Biogás S.A. Televisión digital, telefonía móvil y más servicios sociales forman parte también de las prestaciones de COPESP.

Así, con la prosperidad del maní, el empuje de su comunidad y la acción de la cooperativa, aquel caserío, aún con algunas tolderías cercanas, que recibió al tren con el acta de fundación, sigue aferrado a la plenitud de su horizonte abierto.

 

Su Cooperativa 

La Cooperativa de Provisión de Electricidad y Servicios Públicos General Cabrera Ltda. (COPESP) nació el 28 de noviembre de 1957 con el objetivo de llevar energía eléctrica a la comunidad. Con el paso de los años amplió su alcance y se convirtió en un actor fundamental para el desarrollo local.

Uno de sus hitos más importantes fue la puesta en marcha de la primera red de electrificación rural en 1986, permitiendo que numerosos establecimientos agropecuarios accedieran a un servicio esencial para potenciar la producción. Posteriormente incorporó el suministro de energía al Parque Industrial, acompañando el crecimiento de las empresas radicadas en la ciudad.

A lo largo de su historia, COPESP diversificó sus prestaciones incorporando gas natural, internet, telefonía móvil, servicios sociales y obras de infraestructura, consolidándose como una cooperativa de servicios múltiples comprometida con la calidad de vida de los habitantes de General Cabrera y su zona rural.


 

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