¿Qué pasa cuando un territorio escala a una velocidad que su capacidad de planificación no logra acompañar? Esa pregunta atraviesa hoy a buena parte de la provincia de Neuquén. El auge de Vaca Muerta convirtió a la región en uno de los principales polos energéticos del país y atrajo miles de personas en busca de oportunidades. Pero mientras la actividad petrolera crece a un ritmo vertiginoso, las ciudades enfrentan dificultades para ampliar escuelas, hospitales, viviendas, redes de agua y cloacas o transporte. Como resultado, surgen conflictos ambientales y territoriales, que muestran que el verdadero desafío consiste en construir ciudades capaces de acompañar ese crecimiento.
En esta Agenda Pública proponemos mirar Vaca Muerta desde otra perspectiva: la de las transformaciones que produjo en la vida cotidiana de las ciudades y de quienes las habitan. Cuando ese crecimiento ocurre más rápido que la capacidad para ampliar viviendas, escuelas, hospitales o redes de servicios, la literatura internacional habla de boomtown: ciudades cuyo desarrollo económico desborda la capacidad de organización del territorio. Neuquén ofrece hoy un caso elocuente para comprender ese fenómeno.
Mucho más que un yacimiento
Desde hace una década y media, Vaca Muerta dejó de ser únicamente un yacimiento de hidrocarburos para convertirse en un megaproyecto que transforma las dinámicas urbanas. Como señalan los investigadores del CONICET Juan Acacio y Gabriela Wyczykier, su desarrollo no implica solo la extracción de petróleo y gas, sino también el despliegue de infraestructura, caminos, viviendas y servicios que terminan por reorganizar pueblos y ciudades y modificar las dinámicas sociales y económicas de toda la región.
En junio de 2026, el intendente de Añelo, localidad al este de la provincia de Neuquén, Fernando Banderet, expresó en una entrevista radial: "No se vengan con la familia". La frase, dirigida a los trabajadores que llegaban desde otras provincias, no buscaba cerrar las puertas del pueblo Añelo sino advertir sobre algo más incómodo: la ciudad que está en el corazón de Vaca Muerta ya no da abasto para acompañar el ritmo al que crece. Los números explican el pedido. Según datos del propio municipio, Añelo recibió unas 1.400 personas en 2024, 1.700 en 2025 y 546 en lo que va de 2026, a lo que se suma cerca de un 20% de residentes que todavía no registraron su cambio de domicilio.
Pero la escala del fenómeno excede a la localidad: solo en 2025 se registraron unos 21 mil cambios de domicilio hacia la provincia de Neuquén, y las empresas de logística llegaron a hacer alrededor de 15 mudanzas por semana para instalar a los trabajadores que arriban a la cuenca, según relevan desde el periodismo local. La mayoría llega desde el norte del país atraída por la promesa de empleo petrolero.

Escuelas y hospitales saturados
El crecimiento demográfico también puso bajo presión a uno de los servicios públicos más sensibles: la educación. En Neuquén, donde cada año llegan cientos de nuevas familias atraídas por la actividad hidrocarburífera, las escuelas reciben una demanda muy superior a la capacidad instalada. La localidad de Añelo, por caso, presenta la menor oferta de matrícula en los niveles inicial, primario y secundario de toda la provincia, según distintos relevamientos citados en esta nota. La consecuencia es una combinación de aulas sobrecargadas, listas de espera y familias que deben trasladar diariamente a sus hijos hacia otras localidades para acceder a una vacante.
El sistema de salud enfrenta tensiones similares. El incremento sostenido de la población elevó la demanda de consultas, internaciones y atención de urgencias en hospitales y centros de salud diseñados para una población mucho menor. Investigadores especializados en planificación territorial advierten que el desafío no reside únicamente en construir nuevos edificios, sino también en incorporar profesionales, equipamiento y servicios permanentes capaces de acompañar un crecimiento que continúa año tras año. En localidades petroleras buena parte de las derivaciones médicas continúan realizándose hacia la ciudad de Neuquén, lo que incrementa los tiempos de atención y la presión sobre los hospitales regionales.
Algo similar sucede con los servicios básicos y la infraestructura urbana. El caso de las cloacas resulta ilustrativo: mientras el 75,6% de los hogares de Neuquén dispone de conexión a la red pública de cloacas, en la región de Vaca Muerta esa cobertura desciende al 60% y, en Añelo, apenas alcanza al 31% de los hogares.
A esto se le suma un costo de vida que expulsa. Vivir en Añelo, por caso, no baja de los dos millones de pesos mensuales por persona, una cifra inalcanzable para cerca del 80% de los habitantes de la provincia. El alquiler es el mayor golpe: según un relevamiento de mayo de 2026 sobre los principales portales inmobiliarios, un departamento promedia allí más de 1,5 millones de pesos por mes (un 22% por encima de la media provincial), lo que convierte a Añelo, en relación con su escala, en la localidad con los alquileres más caros del país. Y el resto de la canasta acompaña: se estima que un hogar neuquino necesita ingresos un 31% superiores al promedio nacional solo para no caer bajo la línea de pobreza.
La explicación de por qué es tan caro es también la explicación de por qué golpea sobre todo a quien no trabaja en el sector. En Añelo, buena parte de los alquileres los pagan las empresas como parte del paquete laboral de sus dotaciones, lo que desacopla el precio de lo que una familia puede afrontar por sus propios medios: las operadoras alquilan lo que haya disponible al valor que sea, y ese precio se traslada a todos. Del otro lado, la brecha salarial es igualmente marcada. El convenio petrolero es uno de los más altos del país: tras la última paritaria, el salario inicial del sector alcanza los 3,9 millones de pesos brutos por una jornada de ocho horas, muy por encima de los ingresos de buena parte del empleo público provincial. Según un relevamiento de ADNSUR, un médico sin dedicación exclusiva percibe alrededor de 2,3 millones de pesos, mientras que un docente que recién inicia cobra cerca de 1,3 millones. En los puestos jerárquicos especializados de la industria, las remuneraciones pueden superar los 13 millones de pesos mensuales.
"Zonas de sacrificio", el costo ambiental
El fracking, o fractura hidráulica, consiste en inyectar a alta presión millones de litros de agua mezclados con arena y aditivos químicos para quebrar la roca y liberar el gas y el petróleo atrapados en ella. En Neuquén, más del 97% del petróleo y más del 90% del gas se extraen así. Al problema con la de arena, que analizamos en el informe pasado, se suma que cada pozo demanda entre 30 y 45 millones de litros de agua, y ya en 2023 un estudio de la UNCo y el Instituto Ambiental de Estocolmo calculaba un consumo cercano a los 100 millones de litros por mes.
A esa huella se suma la de las emisiones. El gas que no se aprovecha se quema en antorchas (una práctica conocida como flaring) y libera metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento unas 80 veces superior al del dióxido de carbono en un horizonte de 20 años. Un relevamiento realizado en 2023 por la organización estadounidense Earthworks, mediante una cámara especializada capaz de captar emisiones invisibles al ojo humano, registró escapes de gases en distintos puntos de la cuenca neuquina. El informe puso de manifiesto una dificultad adicional: buena parte de esa contaminación no puede advertirse a simple vista, lo que complejiza su monitoreo.
El otro gran subproducto altamente contaminante es la basura. La perforación y la fractura generan enormes volúmenes de residuos, recortes de roca, lodos y agua de retorno cargada de químicos, y la provincia dispone de apenas cinco vertederos y cinco plantas de tratamiento para toda su actividad hidrocarburífera que crece día a día. El caso más emblemático fue Comarsa, cuya acumulación de cientos de miles de metros cúbicos de residuos petroleros a cielo abierto terminó con la pérdida de su licencia ambiental en 2024.
La magnitud de la producción de residuos es tal que la ministra de Ambiente provincial, Leticia Esteves, en el congreso "Vaca Muerta insights 2025" explicó que la explotación petrolera sin inversión de reducción de residuos genera "zonas de sacrificio", tierras que no podrán usarse para ninguna otra cosa por lo que es indispensable que la empresas inviertan del mismo modo que lo hacen en la exploración y explotación también en la gestión y reducción de residuos.
El relevamiento geoespacial de 2025 de la UNCo y el Instituto Ambiental de Estocolmo cruzó la ubicación de los pozos con las cuencas de los ríos Limay, Neuquén y Negro, de las que dependen unas 150.000 hectáreas de fruticultura, y detectó decenas de pozos a menos de un kilómetro de los ríos y de los canales de riego. El Estado, en los hechos, llega tarde: recién en octubre de 2025 la provincia declaró la emergencia hídrica, y desde julio de 2026 rige un canon por el agua que consumen las petroleras, un intento tardío de ponerle precio a un recurso que ya se usaba a gran escala.
La tierra, además, se mueve: según el Observatorio de Sismicidad Inducida, un monitoreo independiente de investigadores de la UNCo y el CONICET, en 2025 Neuquén batió un récord con alrededor de cien sismos inducidos por la fractura, y dos estudios con revisión de pares hallaron una correlación superior al 99,99% entre las operaciones de fracking y los temblores. En Sauzal Bonito, la localidad más golpeada, varias familias debieron ser reubicadas por las grietas.

Otros lugares, el mismo problema
Neuquén no es el primer territorio que enfrenta este tipo de paradojas. La literatura internacional utiliza el concepto de boomtown para describir ciudades cuyo crecimiento económico y demográfico ocurre más rápido que la capacidad estatal para planificar viviendas, escuelas, hospitales e infraestructura urbana. Casos como Williston, en Dakota del Norte (Estados Unidos), durante el auge del shale oil, registraron problemas similares: fuerte presión sobre el mercado inmobiliario, incremento del costo de vida, saturación de los servicios públicos y dificultades para consolidar comunidades estables en contextos de alta movilidad laboral. En Argentina, Comodoro Rivadavia atravesó procesos comparables durante distintos ciclos petroleros, con crecimiento desordenado, especulación inmobiliaria y una marcada desigualdad entre los salarios del sector petrolero y el resto de la economía.
Diversos especialistas coinciden en que los problemas no provienen únicamente de la actividad extractiva, sino de la ausencia de planificación. Por eso, sostienen que los gobiernos locales necesitan anticiparse al crecimiento mediante políticas de suelo, vivienda, infraestructura, transporte, salud y educación, además de mecanismos de coordinación entre municipios, provincias y empresas.



