Cada año, desde el 2020, la Fundación COLSECOR realiza la Medición de Calidad de Vida en Pueblos y Ciudades de Argentina, trabajo que tiene como objetivo conocer y visibilizar diferentes aspectos de nuestro país.
Silvana Maldonado, del Consejo de Administración de la Fundación COLSECOR, se refirió a este estudio que se propone, además, ser el disparador de nuevos proyectos e iniciativas en las localidades.
Sobre la relevancia de impulsar este tipo de investigaciones desde el sector cooperativo, Maldonado sostuvo que “las cooperativas han observado a las comunidades y se han brindado a su desarrollo desde siempre. Al sistematizar esa observación, se fortalece la opinión del sector y le da un rol protagónico en la visibilización de diferentes aspectos de las comunidades. Es sumamente valioso el hecho de efectuar una investigación de estas características y sostenerla en el tiempo, porque nos permite seguir el pulso del acontecer en nuestras localidades”.
En el 2024 se conocieron datos específicos, como que los jóvenes tienen más niveles de estrés y que disminuyó la potencialidad migratoria. Al referirse a este aspecto, indicó que “estos trabajos nos permiten ser conscientes de las comunidades que habitamos, identificar las realidades y adecuar el abordaje de las mismas a su particularidad, estableciendo prioridades, mejorando la coordinación de esfuerzos y recursos, siempre con el foco puesto en las personas”.
Por otro lado, teniendo en cuenta los resultados según la cantidad de habitantes que contempla el estudio que realiza anualmente la Fundación COLSECOR, Maldonado sostuvo que “la utilización de esta metodología de investigación permite, a través de los resultados obtenidos en estos años, resaltar qué tan necesario es replantear las políticas públicas pensando estrategias situadas, con una mirada integral del país”.
En relación a los resultados, una tendencia que se repite año a año es aquella relacionada a la diferencia de percepciones según se viva en pueblos o en grandes ciudades. Sobre esto, Maldonado reflexionó: “Se observa cómo las personas entienden que en las grandes urbes se encuentran mayores oportunidades, mayores ingresos, pero cuando lo que se busca es la sensación de felicidad, de seguridad, las personas prefieren comunidades pequeñas donde el vínculo con el otro se puede construir, estrechando lazos sociales fuertes y seguros hecho que se debilita a medida que las comunidades crecen en número de habitantes”.





