Las cooperativas como empresa social: una mirada desde la gestión
En el marco del ciclo de reflexiones impulsado por la Fundación COLSECOR, continuamos profundizando en la realidades, desafíos y oportunidades del cooperativismo de servicios públicos. Celsio Ulrich, integrante de la cooperativa de Margarita, al norte de Santa Fe, y del Consejo de Administración de la integración Colsecor, aporta su mirada sobre las cooperativas como empresas sociales, un concepto que conjuga aspectos como la gestión de las instituciones y su vínculo con la comunidad.
Uno de los temas está relacionado al equilibrio entre eficiencia y compromiso social. En este sentido, Ulrich sostuvo que "las cooperativas enfrentan el desafío permanente de conjugar dos dimensiones que no son opuestas, pero sí requieren atención constante, y tienen que ver con la eficiencia en la gestión y el compromiso con las personas. A diferencia de las empresas tradicionales, las cooperativas están centradas en las personas y no en el capital. Esto implica que cada decisión debe contemplar tanto la sustentabilidad económica, como el impacto social en la comunidad".
Indicó que "en este sentido, a nivel práctico, las ayudas institucionales, la articulación con los diferentes actores locales y la planificación estratégica resultan claves para sostener servicios de calidad sin perder de vista la misión social que da sentido al modelo cooperativo".
En este contexto de permanentes cambios tecnológicos y económicos, es importante que las entidades estén atentas para ser competitivas. Sobre este tema, Ulrich sostuvo que "el contexto actual exige a las cooperativas adaptarse rápidamente a los cambios tecnológicos sin perder su esencia. Esto implica invertir en innovación, capacitar a sus equipos y adoptar nuevas herramientas de gestión. La clave está en incorporar tecnología como un medio para mejorar la calidad de los servicios y la eficiencia operativa, siempre manteniendo el foco en las personas. La profesionalización y la planificación a largo plazo son también factores determinantes para sostener la competitividad".
De "usuario" a "asociado"
Otro de los tópicos estuvo relacionado a que, en muchos casos, los asociados ven a las cooperativas sólo como proveedoras de servicios. En este sentido, Ulrich sostuvo que "uno de los grandes desafíos hoy al hacer cooperativismo es fortalecer la identidad de los asociados. Muchas veces, quienes integran una cooperativa se vinculan únicamente desde el rol de usuarios de servicios, sin dimensionar su participación como actores relevantes en la toma de decisiones".
Para abordar la situación, indicó que "una de las acciones tiene que ver con trabajar en la difusión y educación cooperativa. Generar espacios de participación, promover la formación y comunicar de manera clara qué significa ser parte de una cooperativa. Estas son acciones importantes para construir una base social activa y comprometida".
Finalmente, se refirió al impacto de las cooperativas en el empleo y el desarrollo territorial. Al referirse a esto, Ulrich indicó que "el cooperativismo tiene una gran capacidad para transformar el territorio, porque actúa directamente sobre las necesidades concretas de la comunidad. En el caso de las cooperativas de servicios públicos, estas brindan servicios esenciales y también invierten en infraestructura y desarrollo. Un ejemplo es el tendido de redes en nuevos barrios o el acompañamiento a parques industriales, lo que indirectamente promueve el arraigo y la generación de empleo en la localidad."