Conocer la legislación: un aspecto clave para el sector cooperativo

Moira Fernández, auditora externa de la integración cooperativa COLSECOR, explicó que el conocimiento profundo de la legislación funciona como un componente esencial tanto para la participación como para el proceso de gestión. "Permite tomar mejores decisiones, fortalecer la institucionalidad, reforzar la participación y asegurar que la organización actúe de manera coherente con su naturaleza y sus objetivos".
hacer cooperativismo 2026 Moira Fernandez Fundación COLSECOR
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En el marco del Día Internacional de las Cooperativas, el ciclo de reflexiones de Fundación COLSECOR continúa con la participación de Moira Fernández, auditora externa de la integración cooperativa COLSECOR, y un tema impostergable: la importancia de conocer el marco legal para el desarrollo institucional de las entidades. 

Sobre este tema, indicó en primera medida que el conocimiento legal en materia cooperativa no debe tomarse como "un accesorio", sino que es lo que permite que la organización funcione correctamente, sea sostenible y mantenga su identidad. "Es un verdadero facilitador del management y de la toma de decisiones. En cualquier organización, y particularmente en las cooperativas, comprender el marco normativo permite transformar la incertidumbre en previsibilidad y reducir significativamente los riesgos asociados a la acción directiva".

Al referirse concretamente a la Ley 20.337 o ley de cooperativas, indicó que no solo establece obligaciones formales, sino que define la lógica de funcionamiento institucional: determina la manera en la que se gobierna, cómo se distribuyen los excedentes, cuáles son los límites del accionar de los órganos sociales y qué responsabilidades asumen quienes toman decisiones. En este sentido, aseguró que "conocer la legislación implica conocer las reglas sobre las que se construye toda estrategia de gestión".

Desde la perspectiva dirigencial, la normativa actúa como un marco de referencia que ordena y orienta las decisiones: "Lejos de ser una restricción, funciona como una herramienta que permite evaluar alternativas con mayor claridad, anticipar contingencias y diseñar acciones compatibles con la legalidad y la sostenibilidad institucional. Una decisión tomada con fundamento normativo es más segura y también más clara para los asociados, los órganos de control y terceros".

 

¿Cómo influye el conocimiento de la legislación en la toma de decisiones?

Al referirse a este tema, aseguró que el conocimiento legal fortalece la calidad del proceso decisorio, que permite distinguir entre lo posible, lo conveniente y lo permitido, evitando errores frecuentes como la adopción de medidas inválidas, la incorrecta distribución de resultados o la asunción de compromisos que exceden las facultades estatutarias. "La legislación deja de ser un límite externo para convertirse en un instrumento interno de gestión".

Con respecto a la importancia para la membresía asociativa, sostuvo que "En organizaciones donde rige el principio democrático, como las cooperativas, el conocimiento de la ley contribuye a una participación más informada y responsable. Los asociados no solo intervienen en las decisiones, sino que lo hacen comprendiendo sus implicancias jurídicas, económicas y sociales. Esto mejora la gobernanza, reduce conflictos y fortalece la transparencia".

Integrar el conocimiento normativo a la gestión diaria, aseguró, implica profesionalizar la conducción. "Los órganos de administración y fiscalización pueden ejercer sus funciones con mayor eficacia cuando dominan el marco legal que los regula, alineando sus decisiones con los principios institucionales y evitando aquello que puede comprometer la continuidad de la organización".

 

Importancia para "hacer cooperativismo"

En esta línea, reflexionó sobre la importancia del conocimiento legal para Hacer Cooperativismo. "La legislación no debe ser vista como una carga burocrática, sino como un componente esencial del proceso de gestión (desde la dirigencia) y de participación (desde los asociados). Su conocimiento permite tomar mejores decisiones, reducir riesgos, fortalecer la institucionalidad, reforzar la participación y asegurar que la organización actúe de manera coherente con su naturaleza y sus objetivos".

Agregó que "sin conocimiento legal, el cooperativismo se desvirtúa rápidamente. En la práctica, se traduce en la concentración de decisiones en pocas personas, la distribución incorrecta de excedentes o el incumplimiento de formalidades básicas, lo que genera desinterés en participar". 

 

Problemas cuando no se conoce el marco legal

En el caso de las cooperativas, al ser entidades democráticas y de amplia participación, el desconocimiento del marco legal provoca más inconvenientes de lo que se supone. Al referirse a este aspecto, Fernández detalló que "Desde asambleas mal convocadas, que traen como consecuencia decisiones nulas, uso indebido de fondos, distribución incorrecta de excedentes, confusión entre patrimonio de la cooperativa y de los asociados, falta de documentación contable adecuada o participación asamblearia incorrecta, por nombrar algunos. Casos graves de inobservancia normativa pueden ocasionar multas, intervención del INAES y hasta pérdida de matrícula".

Al referirse al rol de los consejeros y síndicos en relación con el cumplimiento de la ley, indicó que "ambos son fundamentales en esta tarea. En esencia, el Consejo de Administración, que es el Órgano que administra y ejecuta, debe en su accionar cumplir la ley y el estatuto y responde por sus decisiones. El síndico, por su parte, controla la legalidad y la gestión e informa a la asamblea. De algún modo actúa como "garante interno", velando por los intereses de los asociados. Si estos roles fallan, la cooperativa pierde gobernabilidad".