El primer semestre del año mostró una suba acumulada de los precios de los alimentos y bebidas de 22,6% en las localidades del interior del país y, en ese contexto, las familias no tienen más que “achicar” o “acomodar” sus consumos debido a que la actualización de los ingresos familiares no sigue el mismo desempeño.
Así se desprende del último Monitoreo de Opinión Pública elaborado por la consultora Management & Fit (M&F) realizado entre el 12 y el 26 de junio sobre una muestra de 2.600 casos en todo el país.
Del reporte se desprende que la percepción sobre la situación económica continúa siendo mayoritariamente negativa. El 40,7% calificó como mala o muy mala su situación personal, mientras que solo el 25,3% realizó una evaluación positiva.
Además, casi uno de cada cuatro argentinos (23,5%) aseguró que ya no puede afrontar su situación económica, mientras que el 52,1% reconoció que los ingresos del hogar no alcanzan para cubrir los gastos sin dificultades.
En ese contexto, el 84,1% de los encuestados afirmó haber modificado sus hábitos de consumo durante el último año. Entre las principales estrategias para adaptarse aparecen la postergación de compras no esenciales, el reemplazo de primeras marcas por alternativas más económicas e incluso la reducción del consumo de carne, uno de los alimentos más costosos dentro de la canasta básica.
De este modo, la consultora M&F confirmó que la inflación continúa siendo el principal problema identificado por la sociedad (con el 22,4% de las menciones en la encuesta). En segundo lugar se ubicó la corrupción, y más atrás la desocupación (14,4%), la pobreza (14,1%) y la inseguridad (13%), conformando un mapa de preocupaciones donde los temas económicos siguen predominando.
Cuando la encuesta se enfocó en la situación personal de los entrevistados, el panorama mantuvo el mismo sesgo. La principal preocupación fue la dificultad para llegar a fin de mes (23,9%), seguida por los bajos ingresos (19,4%) y la inseguridad (14,7%). En conjunto, las cuestiones económicas concentraron el 72,7% de las respuestas.
El reporte encuentra su correlato en la realidad. Mientras un adulto referente que vive en algunas de las localidades del interior que monitorea la Fundación COLSECOR necesitaba en mayo de al menos 205.487 pesos para sobrevivir, en junio esa cifra aumentó hasta los 213.653 pesos, es decir, un 3,9% más.
El porcentaje muestra además que las subas volvieron a acelerarse: en marzo la canasta alimentaria había aumentado en el interior un 3,9% mensual, en abril un 2,8%, en mayo un 1,8% y ahora, en junio, volvió a estirarse hasta el 3,9%.
La situación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) es diferente. De acuerdo con el informe elaborado por el Instituto de Estadística y Censos de la Ciudad (IDECBA), durante junio la variación del rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas” del Índice de Precios al Consumidor (IPC) fue del 1,6% mensual. Al interior de esa división, los principales impulsos provinieron de Verduras, tubérculos y legumbres (5,9%), Pan y cereales (2%) y Leche, productos lácteos y huevos (1,7%).
De este modo, lo básico para no ser considerado indigente en CABA acumula una suba de 16,1% en el semestre, bastante por debajo del 22,6% que se observa en el interior.
Canastas según los hogares
El informe de la Fundación COLSECOR muestra además el valor nominal de la Canasta Alimentaria según la composición de algunos hogares.
Así, una familia compuesta por dos adultos mayores necesitó en mayo de al menos 320.479 pesos para no ser considerada indigente; una de tres precisó 525.586 pesos, una familia tipo formada por dos adultos y dos menores en edad escolar requirió de 660.188 pesos, y una de cinco integrantes en la que tres son menores necesitó de 694.372 pesos para cubrir sus necesidades más básicas.
Fundación COLSECOR
La Fundación nació en 2018 con el fin de promover a la Economía Social como factor de desarrollo para las localidades donde las cooperativas de prestación de servicios audiovisuales y digitales se encuentran insertas. Su presidente honorario es José "Pepe" Mujica.
Colsecor es una integración de cooperativas y pymes, que desde 1995 reúne a entidades que prestan servicios de televisión por cable y telecomunicaciones en 300 comunidades de Argentina.




