Almafuerte es una ciudad de 13.235 habitantes (2022) ubicada al centro oeste de la provincia de Córdoba, a alrededor de tres kilómetros del dique Piedras Moras. En este lugar la Cooperativa de Servicios Públicos (Coopal) lleva adelante varios proyectos de investigación en el territorio, junto a la Fundación COLSECOR.
A estos trabajos de campo, que la entidad implementa hace cinco años y a sus resultados se refirieron Luciano Callovi y Alberto Cañón Cañon, presidente y tesorero de la cooperativa, al asegurar que “es muy importante realizar estas investigaciones, porque nos permite entender mejor la realidad de cada comunidad. Muchas veces se toman decisiones desde una mirada general, pero cada localidad tiene sus propias particularidades. Contar con datos concretos y actualizados nos ayuda a planificar mejor, a impulsar el desarrollo local y a mejorar la calidad de vida delos asociados. Por ejemplo, saber qué actividades realizan los adultos, qué disciplinas ofrecen los clubes, o qué necesidades hay en cuanto a infraestructura, nos permite tomar decisiones más acertadas y, a nivel gobiernos, pensar políticas públicas adaptadas a cada lugar. En definitiva, investigar con enfoque local es clave para crecer de forma más equitativa y sostenible en todo el país”.
El proyecto contempla que la búsqueda de información sea realizada por personas que viven en cada localidad y no por especialistas o consultoras que residan lejos del pueblo. En Almafuerte, quienes realizan el trabajo de campo son María Casa, Camila Vittone y Melisa Bergoglio. Sobre esta característica, los dirigentes indicaron que “nos parece sumamente positivo que el relevamiento lo realicen personas de la misma comunidad. Al conocer el lugar, sus costumbres y su gente, logran una cercanía que genera más confianza y facilita el acceso a información valiosa. Además, tienen una mirada mucho más precisa y sensible sobre lo que pasa en el día a día de la localidad. Esa comprensión profunda de las dinámicas locales muchas veces no puede ser alcanzada por alguien externo, por más capacitado que esté. En el caso de Almafuerte, por ejemplo, el relevamiento permitió visibilizar su identidad productiva, marcada por la actividad agrícola, industrial y también turística. A partir de esa información, se detectó una necesidad clara: fortalecer la formación y educación de las personas como base para potenciar el desarrollo integral del pueblo. Y eso solo es posible cuando quienes investigan entienden realmente el lugar en el que viven”.

El presidente y tesorero de la Cooperativa de Almafuerte, se refirieron además al compromiso de las entidades con sus comunidades al llevar adelante estos proyectos. En este sentido, indicaron que “consideramos muy valioso que las cooperativas se involucren en este tipo de trabajos. No solo prestan servicios esenciales -como electricidad, agua, internet, televisión o incluso banco de sangre-, sino que también tienen un compromiso muy fuerte con lo social. Están cerca de la gente, conocen a la comunidad y trabajan en línea con los principios cooperativos, que ponen en el centro a las personas y al desarrollo local”.
Los dirigentes recalcaron además la relevancia de que “toda la información que se produce se centralice por medio de Colsecor, a través de su Fundación. Eso es muy positivo, porque permite comparar datos entre distintas localidades, identificar necesidades comunes o particulares, y hacer un seguimiento en el tiempo. Eso fortalece la planificación estratégica y la toma de decisiones basadas en datos concretos”.
Transformando datos en proyectos para el desarrollo local
En estos cinco años, la Cooperativa ha participado activamente en los proyectos del Relevamiento Social Comunitario, Reporte Mensual de Precios, Canasta Básica Alimentaria y estudios cualitativos.
Sobre los resultados, Callovi y Cañon Cañon sostuvieron que “se generó información muy valiosa sobre la comunidad. El Consejo de Administración analiza esos datos con mucha atención, porque permiten detectar necesidades reales y pensar proyectos concretos que respondan a esas demandas. Por ejemplo, uno de los temas que más llamó la atención fue la necesidad de fortalecer la educación y la capacitación, especialmente en sectores vinculados a la producción y al empleo joven. A partir de ahí, se empezaron a pensar propuestas en conjunto con otras instituciones locales, como talleres, convenios educativos o espacios de formación”.
Finalizaron resaltando que “Lo más importante es que a este trabajo no lo hacemos solos. Hay un fuerte vínculo con otras organizaciones de la comunidad, y eso permite coordinar acciones, sumar recursos y avanzar en iniciativas que realmente tienen impacto en la calidad de vida de nuestros asociados”.





